Dificultad.

Debe sobreentenderse a estas alturas que el grado de dificultad deja de ser divertido para ser muy pesado, y ni cerca divertido. Lo llevo conmigo, lo traigo, lo cargo, sonrio y lloro, con la dificultad encima.
A veces nos toca vivir este tipo de cosas, y lo tomo como lo que es, mi experiencia de vida. No elegí este mundo, pero aprendí a querer. Ya  no tengo ganas de divertirme, no sé. Esta soy yo... ESTO soy yo.
Mi armo y me equipo, lista, para mi, porque me conozco y me entiendo, porque me quiero, y sobretodo, me respeto.
Aunque todo me cueste tanto más que antes, sigo siendo yo, asi, como puedo, como quiero. Porque no existen frenos mas que uno mismo; porque el dolor no existe, el daño hecho por otros se borra.

Todo se borra, todo se va... yo me quedo.

Porque el dolor trae dificultad, y la dificultad, fortaleza. La fortaleza trae recompensa, y la recompensa me la debo a mi. Porque si es dificil, yo decido si seguir, o frenar. Poruqe yo decido seguir, por mas que el dolor, y lo dificil venga conmigo, porque lo dificil es peor cuando tiene nombre y apellido.

Y yo ya no soy dificil nunca más.

Solamente, esto ha dejado de ser divertido...

                                                        

1 entes comentaron aqui:

Bas dijo...

linda reflexion! me encanto lo del YO imborrable, q andes bien!